El pasado mes de enero, el Sector Mar y Puertos de CGT se reunió en Madrid con la Dirección del Instituto Social de la Marina (ISM) para poner sobre la mesa las carencias estructurales que sufre los y las trabajadoras del mar, especialmente en el buceo profesional y la acuicultura marina, dos sectores marcados por la penosidad, la siniestralidad y el abandono institucional.
En relación con los coeficientes reductores del buceo profesional, el ISM volvió a señalar que la única vía posible pasa por reiniciar el procedimiento de revisión conforme al nuevo Real Decreto 402/2025. Desde CGT dejamos claro que esta situación es consecuencia de años de inacción y que no vamos a aceptar más dilaciones mientras los trabajadores ven cómo su salud se deteriora sin un reconocimiento justo de su trabajo.
Sobre el buceo profesional en aguas continentales, el ISM reconoció que no es de su competencia directa, pero recomendó su inclusión en la solicitud general de revisión. Desde CGT advertimos que no aceptaremos que ningún colectivo quede fuera, y que la unidad del sector es imprescindible para avanzar. En cuanto a la acuicultura marina, el ISM considera suficiente el coeficiente reductor actual, una postura que no compartimos y que demuestra el profundo desconocimiento de la realidad laboral que se vive en este sector.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue el reconocimiento de las enfermedades profesionales. El ISM solicitó a CGT la elaboración de un listado de patologías que, pese a seguir considerándose enfermedades comunes, son consecuencia directa del trabajo en el mar. Desde CGT asumimos este trabajo, porque sabemos que sin datos y sin presión sindical no habrá avances, y porque la salud de las personas trabajadoras no puede seguir siendo invisible.
También se abordó la situación de las Casas del Mar y las hospederías, servicios públicos esenciales que llevan años deteriorándose tras la transferencia de competencias a las comunidades autónomas. El ISM reconoció el trabajo de CGT Mar y Puertos en su defensa, algo que seguiremos haciendo frente a recortes, abandono y privatización encubierta.
En materia de sanidad marítima, se evidenció una vez más la falta de personal médico y de enfermería, consecuencia directa de condiciones laborales poco atractivas. Como medida parcial, el ISM ha puesto en marcha una unidad móvil sanitaria, que puede aliviar situaciones puntuales, pero que no soluciona el problema de fondo. En cuanto a la formación, se abre la posibilidad de cursos adaptados a empresas concretas, algo que desde CGT vigilaremos para que no se utilice como herramienta de precarización.
Otro asunto especialmente preocupante es la aplicación del artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que está obligando a muchas personas trabajadoras a realizar dobles reconocimientos médicos. El ISM defiende que prevalezca el reconocimiento de la Casa del Mar, pero mientras tanto recordamos a las empresas que el tiempo dedicado a estos reconocimientos es tiempo de trabajo efectivo y debe ser asumido por la empresa, tal y como recoge el Estatuto de los Trabajadores.
Por último, se abordaron cuestiones relativas a embarazo, lactancia y riesgos laborales, aclarando que cualquier trabajadora embarazada puede solicitar directamente al ISM la baja por riesgo durante el embarazo si su puesto de trabajo supone un peligro para su salud o la del feto.
Desde CGT Mar y Puertos valoramos esta reunión como un paso necesario pero insuficiente. No nos conformamos con buenas palabras ni con promesas a largo plazo. Los trabajadores y las trabajadoras del mar necesita respuestas ya: reconocimiento de la penosidad, protección real de la salud laboral, derechos efectivos y una jubilación digna. Y para eso, CGT seguirá organizando, presionando y luchando.
